La evolución de Calpurnia Tate (3º parte)
Calpurnia lo observa todo, tan meticulamente como a los saltamontes del inicio. Nos habla de la flora y la fauna que le rodea, de las costumbres sociales, de las lineas educativas del momento, de como se pensaba que tenía que vivir y actura una mujer, de como vivían los negros en los campos de algodón, de la National Geographic, de las controversias de Darwin y la religión, del automóbil, de la llegada del teléfono... nos enseña un abanico de lo que era 1900, el final y el inicio de un siglo. Los temas son muy amplios, pero tienen algo en común: la llegada de una sociedad nueva en una sociedad aferrada al pasado. —Abuelito... —Pero flaqueé. —¿Qué, Calpurnia? —Las chicas... las chicas también pueden ser científicas. —Ambos fingimos no notar el temblor en mi voz—. ¿Verdad? Dio una larga calada a su puro y le asestó unos golpecitos para hacer caer la ceniza. —¿Se lo has preguntado a tu madre? ¿O a tu padre? —¿Cómo? No, claro que no. ¿Por qué iba a hacerlo?...