La evolución de Calpurnia Tate (3º parte)

Calpurnia lo observa todo, tan meticulamente como a los saltamontes del inicio. Nos habla de la flora y la fauna que le rodea, de las costumbres sociales, de las lineas educativas del momento, de como se pensaba que tenía que vivir y actura una mujer, de como vivían los negros en los campos de algodón, de la National Geographic, de las controversias de Darwin y la religión, del automóbil, de la llegada del teléfono... nos enseña un abanico de lo que era 1900, el final y el inicio de un siglo.
Los temas son muy amplios, pero tienen algo en común: la llegada de una sociedad nueva en una sociedad aferrada al pasado.
—Abuelito... —Pero flaqueé.
—¿Qué, Calpurnia?
—Las chicas... las chicas también pueden ser científicas. —Ambos fingimos no notar el temblor en mi voz—. ¿Verdad?
Dio una larga calada a su puro y le asestó unos golpecitos para hacer caer la ceniza.
—¿Se lo has preguntado a tu madre? ¿O a tu padre?
—¿Cómo? No, claro que no. ¿Por qué iba a hacerlo?
—Porque tal vez tengan algo que decir al respecto. ¿No se te ha pasado por la cabeza?
—Oh —contesté con amargura—, ya sé lo que tienen que decir. ¿Por qué cree que ya no salgo nunca de la cocina? Por eso se lo pregunto a usted.
—Entiendo. ¿Te acuerdas de hace unos meses, cuando nos sentamos junto al río y hablamos de Copérnico y Newton?
—Entiendo. ¿Te acuerdas de hace unos meses, cuando nos sentamos junto al río y hablamos de Copérnico y Newton?
—Sí. ¿Cómo iba a olvidarlo?
—¿No hablamos del elemento químico de la señora Curie? ¿De la lechuza de la señora Maxwell? ¿Del pterodáctilo de la señorita Anning? ¿De su ictiosaurio?
—No.
—¿De las ecuaciones de la señorita Kovalevsky? ¿De los viajes a las islas Sandwich de la señorita Bird?
—No.
—Cuánta ignorancia —murmuró, y los ojos me escocieron al instante: ¿yo era una chica ignorante? Pero continuó—: Por favor, disculpa mi ignorancia, Calpurnia. Me pusiste al corriente del primitivo estado de tu educación pública, y yo debería haber pensado que te quedarías en la inopia en ciertos temas de ciencia. Deja que te hable de esas mujeres.
¿Para qué creéis que nos presenta la autora, Jacqueline Kelly, esta escena y otras similares?¿Expresa de manera abierta cual es la posición de la autora ante esta situación? ¿Calpurnia habla abiertamente de sus deseos? ¿Con quien sí y con quién no? Porqué creéis que se da esta situación? ¿Qué relación puede tener el resto de avances sociales y tecnológicos que se nos narra? ¿Y cuál es la que existe con las costumbres sociales arraigadas y los tabues?
Compartid con nosotros vuestra visión 😀
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